Roselito y Le Rosé, palabras mayores! (1ª parte)

Bajo el entorno del restaurante Viridiana, Bertrand Sourdais, enólogo y responsable de Bodegas Antídoto, nos presentó dos joyas dispuestas a revolucionar el mercado de los rosados, Roselito y Le Rosé, una apuesta personal con mucho trabajo por detrás que muestran un carácter y una firmeza propio de los mejores tintos del país. VINOS con letra mayúscula.

Bertrand Sourdais Bodegas Antídoto

Bertrand Sourdais llegó a Ribera del Duero a principios del 2000 creando, junto a Álvaro Palacios, Dominio de Atauta. Descendiente de familia con gran tradición vinícola, Bertrand siempre ha estado unido al mundo del vino y de muy joven comenzó a trabajar en la bodega familiar, Domaine de Pallus, pero esto sólo fue el comienzo de una larga trayectoria a través de bodegas de gran nombre como Château Mouton Rothschild, Château Léoville Las Caes o Château Nénin en Pomerol entre otras, hasta su llegada a Soria (con una pequeña parada en el Priorato). Y fue en 2010 cuando se lanzó, junto a David Hernando, a la creación de un proyecto más personal con la intención de hacer vinos finos y elegantes en la zona de Soria y bajo la denominación de Ribera del Duero, dando lugar a Bodegas Antídoto.

Restaurante Viridiana

El restaurante Viridiana, con la inestimable presencia de Abraham García, sirvió de presentación a los dos vinos rosados de la bodega: Roselito, en sus añadas de 2014 y 2015 y Le Rosé, en sus añadas de 2013-14 y 15. Le Rosé es simplemente espectacular, pero su hermano pequeño es la antesala de lo que nos espera, preparándonos para un espectáculo de aromas y sabores.

Roselito 2014 2015 Bodegas Antídoto

Roselito 2014 procede de la finca de San Esteban de Gormaz y se elabora con  Albillo y Tempranillo a partes iguales. Con una vendimia temprana y procedente de viñas viejas, se elabora mediante prensado directo con los racimos completos, sin ningún tipo de maceración ni despalillado y una fermentación larga de tres semanas, en depósitos de acero, tratando de buscar la mezcla. Y el resultado es un vino muy fresco y floral, pero intenso, bravo, que en boca se muestra muy vivo, con ritmo, con un paso ligero y que incita a beber.

Roselito 2014 2015 Bodegas Antídoto

Roselito 2015 lo catamos en primicia (se acababa de embotellar). En esta ocasión, el Albillo (70%) predomina sobre el Tempranillo. La forma de la elaboración es la misma, pero en este caso fue necesario realizar un trasiego. Y en esta ocasión el albillo le da un toque más fino, elegante,  pero manteniendo esa chispa y frescura del 14. Evidentemente todavía tiene algo de recorrido en botella, pero nos pareció una muy buena evolución.

Chacinas Baleares Restaurante Viridiana

En esta ocasión acompañamos ambos vinos con Chacinas Baleares de cerdo negro adobado con algarrobo de higos, acompañada de sobrada, alcaparrones e hinojo marino y una Crema de Espárragos Blancos de Navarra con anguila ahumada y foie de pato. El maridaje fue perfecto, la intensidad de las Chacinas combino a la perfección con esa bravura y vitalidad de la añada del 14, mientras que la suavidad y cremosidad de los espárragos fue perfecta para la elegancia y finura de la añada del 15.

Crema de Esparragos de Navarra Restaurante Viridiana

¿Con ganas de conocer Le Rosé? Para no extenderme más y dejaros con la miel en los labios (sólo una semanita), os emplazo a la semana que viene, donde terminaremos con esta enorme cata de los vinos de Bodegas Antídoto.

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